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EL ARTE HACE VISIBLE AL ALMA

miércoles, 15 de agosto de 2012

Retro: La leche en polvo contaminada de la CONASUPO


En 1987 tres barcos arribaron al puerto de Veracruz procedentes dela República de Irlanda. Los navíos descargaron en México cerca de 45 mil toneladas de leche en polvo que el gobierno mexicano, a través de la paraestatal y hoy desaparecida Conasupo, compró a la compañía Irish Dairy Borrad. Ese cargamento de lácteo estaba contaminado con elementos radioactivos liberados durante la explosión de Chernobyl. Pese a ello, el producto se distribuyó y comercializó entre la población mexicana.
En abril de 1986, el accidente en la central nuclear de Chernobyl provocó que durante varias semanas y meses una nube radioactiva afectara varios países europeos, entre ellos, la República de Irlanda. Naciones europeas, como Alemania, prohibieron la comercialización de lácteos y otros productos para el consumo humano, debido a las altas concentraciones de elementos radioactivos que registraban. Incluso, la Organización Mundial de la Salud advirtió sobre los riesgos de comercializar alimentos contaminados.
La organización ecologista española Alternativa Verda denunció que entre 1986 y 1987 comenzaron a venderse en diversos países, entre ellos España, productos contaminados con la radiactividad que provocó el accidente de Chernobyl. México fue una de las naciones en donde se comercializó esos productos.
El caso de la leche contaminada con elementos radioactivos se conoció gracias a que elementos de la 3ª. Zona Naval de Veracruz enfermaron de diarrea. En la búsqueda del foco de infección, el vicealmirante Manuel Rodríguez Gordillo encontró que los marinos habían consumido leche en polvo que había llegado de Irlanda y se encontraba en la aduana marítima.
El periodista Guillermo Zamora, quien realizó una serie de reportajes sobre el tema para la revista Proceso, explica en su libro Caso Conasupo: la leche radioactiva (Planeta, 1997), que Rodríguez Gordillo destacaba dentro de la marina por sus conocimientos en física, matemáticas y guerra submarina, así como por su honestidad y conocimiento de la realidad mundial. Este marino había leído todo lo relacionado sobre el accidente de Chernobyl y la contaminación de alimentos que provocó la catástrofe nuclear.
Para despejar sus dudas, el vicealmirante llevó unas muestras de la leche de Irlanda al físico Miguel Ángel Valdovinos, jefe de laboratorio de la planta nucleoeléctrica de Laguna Verde, quien analizó el lácteo y confirmó la contaminación: “Contiene altas concentraciones de estroncio 90 y cesio 137, en una cantidad superior en diez veces al mismo tolerable por el organismo humano, ambos elementos atómicos son considerados como altamente cancerígenos. Debe prohibirse, sobre todo, a los lactantes y a mujeres embarazadas”.
Las Madres Veracruzanas contra Laguna Verde y el Grupo de los Cien denunciaron la existencia de la leche contaminada, algo que el gobierno mexicano negó en un principio y, después, minimizó. Por ejemplo, la Secretaría de Salud, bajo la dirección del doctor Guillermo Soberón y del subsecretario Jaime Martuscelli, autorizó la distribución y comercialización de la leche, argumentando que no tenía “contaminación radioactiva y puede ser consumida por el serhumano”.
En ese entonces, el director de Conasupo era José Ernesto Costemalle, mientras que Raúl Salinas de Gortari era el director de Liconsa, organismo que comercializó la leche entre la población y algunas empresas dedicadas a la elaboración de productos lácteos.
Después de la denuncia de las Madres Veracruzanas y del Grupo de los Cien, el director de Conasupo, José Ernesto Costemalle señalaba que “sólo 42 toneladas de leche en polvo —y no las siete mil quehabía dicho el Grupo de los Cien— se hallaron contaminadas por radioactividad”.
Días después, el subsecretario de salud, Jaime Martuscelli, reconoció que Conasupo adquirió de Irlanda “mil toneladas de leche contaminada por radioactividad con niveles muy por encima de los permitidos”. Y aseguró que se regresarían al país de origen.
La investigación periodística realizada por Guillermo Zamora mostró que las cifras del gobierno eran falsas. En realidad se habían importado de Irlanda cerca de 45 mil toneladas de leche, de las cuales, sólo se regresaron al país europeo 4 mil toneladas. Nadie pudo explicar qué ocurrió con el resto.
Guillermo Zamora señala atinadamente qué ocurrió con el caso de la leche contaminada: “Nunca hubo una auditoría, ni demanda penal o administrativa por parte del gobierno. Nunca actúo la Contraloría General de la Federación; así como tampoco se dio un seguimiento de parte de las autoridades de la Secretaría de Salud. En apariencia no había pasado nada, había concluido el asunto de la leche contaminada.”
http://www.greenpeace.org/raw/content/mexico/press/reports/la-amenaza-nuclear.pdf

jueves, 2 de agosto de 2012

Otra joya priista (vía alaingarcia.net)


Partenón: célebre templo de marmol del tiempo de Pericles, erigido en honor de Palas Atenea sobre la Acróplis de Atenas; fue construído entre 447 y 438 a.C. por Ictino y Calícrates y decorado or Fidias. Es de estructura rectangularde 70 por 30 metros y rodeado por una serie de columnas dóricas. Estaba coronado por esculturas y relieves representando motivos mitológicos.
Partenón de Durazo: albergue construido por el Jefe de la Policía de la Ciudad de México, Arturo Durazo Moreno, durante el gobierno del presidente José López Portillo (1 de diciembre de 1976 -1 de diciembre de 1982) con marcada influencia del Partenón original.
Arturo Durazo Moreno saltó a la escena política gracias a su amistad con José López Portillo, Presidente de México de 1976 a 1982. Amigos desde la infancia, López Portillo lo invitó a participar como su guardaespaldas durante su campaña por la presidencia de la república.
Lopez Portillo ganó las elecciones para presidente. Al llegar a la presidencia de México premió al Negro Durazo poniéndolo a cargo de la Policía de la Ciudad de México., apelando a la máxima "a mi no me den, a mi pónganme donde hay".
La Policía de la Ciudad de México vivió su etapa histórica más negra durante el periódo en que el Negro Durazo la dirigió.
La corrupción descarada reinó durante la administración de López Portillo en todos los niveles de gobierno. Y Durazo, amigo del presidente, no dejó escapar la oportunidad para amasar una impresionante fortuna al frente de la policía de la Ciudad de México
La prensa y la opinión pública lograron enterarse que el Negro construía dos mansiones en las faldas del Ajusco, al Sur de la Ciudad de México.
Una de estas mansiones, la principal, se ubica en la carretera libre a Cuernavaca, aproximadamente en el kilómetro 24.5. Contaba con hipódromo, galgódromo, caballerizas, helipuerto, lagos, una discoteca copia fiel del famoso Studio 54 de Nueva York, etc.
La otra mansión era un chalet suizo. La única vía de acceso a este chalet era por helicóptero (la señora Garza, esposa del Negro no quería una carretera cerca porque muy pronto la zona se llenaría de gente, como sucedió con la otra casa).
Durazo completó el cuadro construyendo un albergue playero, el célebre Partenón, en la playa LA MADERA de Zihuatanejo. Apoderándose ilegalmente de terrenos ejidales, Durazo logró edificar su refugio playero en la punta de un cerro que domina la bahía de Zihuatanejo.
Cuentan los enterados que el Negro pudo disfrutar poco tiempo del Partenón, apenas se dejó ver una o dos veces por ahí, organizando fastuosas orgías. Para su mala suerte inició la edificación del Partenon a punto de terminar el sexenio de su amigo López Portillo.
En 1982 el Negro cayó en desgracia como consecuencia de la campaña de RENOVACION MORAL del siguiente presidente de México: Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988).
El Negro Durazo junto con el director de PEMEX, Jorge Díaz Serrano, fueron los chivos expiatorios idóneos para que el gobierno entrante se lavara la cara y diera la impresión de que las cosas iban a cambiar.
Al Negro le dieron el pitazo (sin albur), es decir le advirtieron con anticipación de que iban tras de él, y huyó del país. Para su mala fortuna el gobierno de EE.UU. lo andaba buscando también por tráfico de drogas.
El Negro Durazo fue arrestado por la policía estadounidense en Costa Rica en 1984 y fue deportado a México dos años después. En México permaneció en la cárcel seis años, pese a que debía cumplir una condena de 16 años. Fue acusado de acopio de armas, evasión fiscal y homicidio múltiple. Increíblemente no hubo cargos por cohecho / corrupción...
Eso sí, no se salvó de que le expropiaran sus tres casas: la principal y el Chalet del Ajusco pasaron a ser propiedad de la Delegación de Tlalpan, el Partenón se lo quedó el municipio de Zihuatanejo.
En la euforia de la RENOVACION MORAL a la casa principal del Ajusco la quisieron convertir en un museo de la corrupción, el proyecto no prosperó. Posteriormente la Delegación de Tlalpan quiso hacer una casa de la cultura, una escuela de policías y una preparatoria sin éxito. En abril de 2001 se anunció que se convertiría en una Casa de la Ciencia. (Post Scriptum: ya en el año 2002 operaban centros de investigación con cubículos para investigadores en la otrora mansión del Negro Durazo)
Mientras tanto el Partenón pasó a ser propiedad del Municipio de Zihuatanejo al ser embargado por no pagar impuestos, por no pagar el impuesto predial. Se pensó construir ahí un museo sin que nada se concretara, condenando al Partenón de Durazo al olvido y a la destrucción por el paso del tiempo.
Cuando en Agosto de 2000 murió Arturo Durazo, sus hijos iniciaron una ofensiva legal por recuperar lo que era SUYO, incluyendo al Partenón.
Antes de que les devuelvan el Partenón a los hijos de Durazo y se convierta en propiedad privada decidí visitarlo en diciembre de 2000 y tomé algunas fotografías, las cuales ahora comparto con ustedes.
Cualquiera puede visitar el Partenón, sólo es necesario pedir un permiso en las oficinas del municipio de Zihuatanejo, donde sin muchas complicaciones se entrega de un día para otro.
El Partenón se ubica en el camino de la Playa la Ropa rumbo a la Playa la Madera. La entrada desde la calle pasa desapercibida, pareciera una simple vereda sin pavimentar que conduce al cerro.
Al llegar uno no puede dejar de quedar impresionado con el Portón Principal, exactamente igual al del Castillo de Chapultepec o la Casa Presidencial de los Pinos. Corre el rumor de que el Negro se robó el portón original que estaba en el Castillo de Chapultepec para ponerlo en el Partenón.
Partenon de Durazo: La entrada a la casa de Durazo
Al ingresar a la propiedad, tras pasar el portón, hay un caminito flanqueado por estatuas de mármol blanco.
Los que conocieron el esplendor del partenón platican que en lo que ahora parece ser la simple ladera de un cerro anteriormente había una cascada artificial que llegaba a un lagito. Hoy día aún se puede ver la tubería que irrigaba el agua pero donde estaba el lago sólo queda un charco de agua mal oliente.
Partenon de Durazo: Camino a la casa
Las estatuas están por todos lados: adentro de la casa, junto a la alberca, en el patio, etc. Algunas han sido destruidas.
Partenon de Durazo: esculturas estilo clasico Partenon de Durazo: esculturas estilo clasico
Uno podría decepcionarse al llegar a la entrada principal de la casa... "¿esto es el pinche Partenón?. ¿Una simple estela con un caballo?."
Pero lo bueno apenas empieza.
Partenon de Durazo: entrada a la casa
Tras atravesar el recibidor uno llega a la sala principal, donde las cosas si se empiezan a poner interesantes. Pareciera que uno ha viajado por el tiempo y ha llegado a un antiguo templo romano o griego... sólo faltaría que los candiles realmente estuvieran encendidos.
Partenon de Durazo: la sala
Hay una mesa enorme hecha de mármol, aún se ven algunas bancas, unas completas otras destruidas. Las paredes están adornadas con pinturas que pretenden copiar murales griegos o romanos.
Partenon de Durazo: la mesa en la sala
Al centro de la sala se levantaba una escultura de bronce hecha por Ponzanelli (en agosto de 1999, la primera vez que viste el Partenón, aún estaba ahí).
Quizás a esa escultura de Ponzanelli la vendieron como fierro viejo para pagarle al cuidador.
La escultura representaba un fauno, sólo queda la base de mármol.
Partenon de Durazo: la base de la escultura
Tras pasar la sala uno desciende por una escalera para llegar a la alberca:
Partenon de Durazo: la alberca
Desde la alberca por fin aparece el mentado Partenón. Desafortunadamente un arbol ha crecido y obstruye la visibilidad:
Partenon de Durazo
Partenon de Durazo
Junto a la alberca contruyeron una discoteca, pese a que puede pasar como un monumento arqueológico tenía luces de coloresy ad-hoc, bocinas y una muy bien provista cava de vinos.
Partenon de Durazo: la disco
Desde la alberca-disco la vista a la bahía de Zihuatanejo es de primera.
Partenon de Durazo: vista al mar
Si bien la Playa esta retirada del Partenón, se construyó un tunel que los comunicara.
La casa en su conjunto tiene apenas una cocina, un estudio y cuatro recamaras (todas con baño propio y una con jacuzzi). Las recamaras tienen espejos en los techos y en las paredes (¿qué función habrán cumplido?). Pinturas con motivos clásicos adornana las paredes.
La base de las camas estaba colgada del techo con cadenas.
Partenon de Durazo: pintura estilo clasico
Las recamaras están en un segundo piso, desde donde se ven mejor los candiles que en su momento iluminaba la sala.
Partenon de Durazo: candiles de la sala
Los dueños del Partenón se protegían del Frío con cortinas que caían entre las columnas, aquí se aprecia donde estaban engarzadas.
Partenon de Durazo: columnas y cortineros
Desde el mar, desde la bahía de Zihuatanejo, el Partenón pasa desapercibido, más ahora con las construcciones que se han edificado alrededor y por la maleza que ha crecido. A su lado hay un restaurante. Lo que antes era la playa particular del Negro ha terminado en manos de un Hotel.
Partenon de Durazo: vista desde el mar
Esta es más o menos la ubicación de los principales puntos del Partenón:
Partenon de Durazo: croquis general
El plano de la planta baja:
Partenon de Durazo: croquis planta baja
El plano de la planta alta:
Partenon de Durazo: croquis planta alta
Pudimos enterarnos de los excesos del Negro sólo gracias a que cayó en desgracia.
Pero a lo largo del país pululan otros tantos Negros que siguen gozando de los beneficios del uso indebido de su posición bajo la complicidad de un regímen corrupto.
¿Cuántos Partenones habrá más por ahí? ¿Los Madrazo, los Hank, los Figueroa, los Elías Calles, los Cárdenas, etc. con que extravagancia podrían contribuir para la colección de un hipotético museo de la corrupción?